MUY GRANDE

ALGUNOS VÍDEOS DE "HONOR DE CAVALLERÍA"







¡Me encanta esta película!

NUNCA ESTÁ DE MÁS RECORDAR ESTO

UN NUEVO DESCUBRIMIENTO...

...de esos que te devuelven la fe después de un par de meses decepcionantes. Se trata de Béla Tarr y su Satan´s Tango. Ya he visto unos cuantos trozos de la monumental película de siete horas y en una semana, si dios no lo remedia, veré la obra al completo. Pero pinta interesantísima y muy hipnótica.

CRÓNICA DE UNA SPANISH MOVIE (MI PRIMER RODAJE DE CINE)

Son las cinco y media de la mañana. Es domingo. Un grupo de personas esperamos en la boca de metro de Urquinaona, salida Jonqueres. Nadie sabe muy bien dónde está Ana, la ayudante de producción encargada de cooordinar a los treinta auxiliares convocados para cortar las numerosas numerosas calles de la amplia avenida. El motivo: una parodia, una película... mi primer contacto con un rodaje de cine: "Spanish Movie", homenaje patrio a películas tipo "Scary Movie" o "Casi 300".

Ana no aparece por ningún sitio pero hay un chaval muy majo que nos reparte walkies y chalecos reflectantes. Me siento como un niño con un juguete. Después de un discurso de agradecimiento nos invitan a un café. El café no es un café, es una mesa llena de bollería, fruta, zumos, batidos, agua... y un par de máquinas de café bien grandes. Todos nos dirigimos en manada. Mis dos amigos y yo comenzamos a llenarnos la boca y los bolsillos: es posible que tengamos hambre o sed en las próximas horas. También es posible que nos apetezca algo dulce o salado, agua o un zumo. No reparamos en cara dura.

Mientras engullimos comienzan a sacar grupos electrógenos y a montar una enorme grúa. Ya estamos advertidos de cual va a ser la secuencia. A pesar de la catadura moral de la película (seis millones de presupuesto) la toma que se va a llevar a cabo a esas horas no deja de tener un cierto aire nostálgico. Resulta curioso cuantas veces había dicho que esa, Vía Laietana, era la calle barcelonesa con el look más madrileño, la menos guay, la más gris. Alguien debió pensar lo mismo que yo cuando decidieron hacer en esta ciudad una película de parodias a la española que incluía el guiño a la famosa secuencia de la Gran Vía de "Abre los ojos". La ubicación de la grúa advierte de la similitud formal entre el plano de esta película y el plano de Amenábar y yo tengo la sensación de haber viajado en el tiempo hasta el año 1996. Es como si estuviera allí.



Ya estamos todos coordinados. Un grupo a cada lado de la amplia avenida. Son las seis y media y cada uno va provisto de una valla y un rollo de cinta. Hablo con alguien. Miro atrás y el chiringuito es cada vez más aparatoso. Llegan más camiones y se empiezan a colocar algunos elementos que presuntamente aparecerán en el plano. Pero mis amigos y yo cada vez estamos más lejos de todo eso.

Me colocan a mi solo en una calle que conecta la catedral con Vía Laietana. Me dan instrucciones por el Walkie-Talkie: el primer corte se hará a las ocho y media. Aún falta una hora y media. Nos dicen que cortaremos la calle en intervalos de cinco o diez minutos para hacer los pocos planos de la escena. Mientras tanto tenemos que esperar...

Son casi las ocho y media. La policía está cortando el tráfico. Casi todo está vacío, solo se ven chalecos reflectantes moviéndose a ambos lados de la calle desierta. Dan el aviso: faltan cinco minutos para el grito de acción.

Comienzo a decirle a la gente que no pase. No puedo dejar entrar a nadie, coche o peatón, bajo ninguna circunstancia, salvo que intenten partirme la cara.

Son las ocho y media la mañana. Después de ese estupendo catering, de hablar con mi novia durante un rato, de hablar con gente de la ESCAC y de fumarme mis buenos cigarros, voy a empezar a ganarme mis 30 euros. Mi primer trabajo en el cine y cobrando, creo que hay algo raro...

Nos dicen a todos algo por los Walkies: "mirad todos a cámara estéis donde estéis", para añadir después: "¿véis la cámara?, "bien, pues si la veís es que salís en plano de modo que largo. No quiero veros, escondeos durante el rodaje y permaneced atentos. Que nadie pase". Y eso fue lo que hice.

La gente se cabreaba o era amable, no tuve grandes problemas salvo un momento tenso al final, cortesía de cuatro conductores y veinte peatones encabronados. Suerte que era el último plano, la última toma de una larga serie que tuve que ver sibilinamente gracias al reflejo del cristal de un escaparate situado frente a mi escondite en la calle que yo cortaba, Joaquim Pou. El grito de "¡abrid!" me sacó del atolladero y esos cinco minutos que había prometido a los transeúntes que se habían convertido en diez y quince ya no eran una excusa para matarme. Estaban felices de quedar libres y poder cruzar, pasear o circular por su jodida calle.

Eran las nueve y media de la mañana y había sido una hora estresante, entre ruidos fuera de campo (una especie de extintor tenía un papel importante en la escena, creo que también un derrape de coche) y mosqueos de la gente (no sabía como decirles que no podían tomarse su café o comprar su tabaco, que no podían ir a su trabajo o que ni siquiera podían salir de su casa). Pero todo había acabado según lo previsto, a la hora estipulada y con un parte de incidencias en el que figuraría exclusivamente la trifulca de un borracho con una compañera.

Pero supongo que son cosas de este oficio, o al menos de la absurda y rocambolesca coyuntura que lo rodea. Volvimos pues al punto de partida, echamos un cable cortando una calle insignificante y nos quedamos cotilleando, viendo como iluminaban con esos enormes focos, como preparaban el plano y lo comprobaban en el combo, viendo a Carlos Areces en acción, con una indumentaria bastante delirante que me sonaba muchísimo.




Los del cátering llenaron la mesa con sandwiches y demás cosas para la hora del almuerzo. Me tomé tres. Me pagaron a cambio del Walkie y el chaleco y después me fui con mi amigo. Camino a la boca de metro recordé de qué me sonaban las pintas de Areces: eran las mismas que lucía Bardem en "No es país para viejos".

HE VUELTO!




Un año después regresa El Blog Antes Conocido Como Cinemancer!
Celebrémoslo con este delicioso baile!